miércoles, 28 de enero de 2026

 


Siento que hay tanto de qué hablar con respecto a Gravity Falls: sus teorías, su construcción, los personajes, los distintos universos, etc. Pero la verdad es que hoy quiero hablar de mi fanatismo y de por qué me llegó tanto al corazón.

  

Vi Gravity Falls desde que salió, siendo muy chica. Recuerdo ver los capítulos que pasaban por Disney Channel con mi mamá, antes de ir al colegio. Fui creciendo y la seguí viendo, ya no por Disney Channel sino por Netflix (cuando estaba). ¿Viste cuando no te cansás de ver siempre lo mismo porque lo que estás viendo es tu confort? Bueno, así.

Me sé absolutamente todos los capítulos: los diálogos, los chistes, todo. Es definitivamente mi serie, o “dibujito”, favorito; indiscutible, mi top 1. Me encantan los personajes, cada uno con su respectiva personalidad. Incluso los secundarios o los del pueblo: todos son únicos. 


Cada pelea o conflicto de cada capítulo es muy particular y creativo. El lore de Dipper y Bill… pfff. Y el plot twist de los hermanos Pines. Me encanta el humor que maneja, más allá de que esté destinada a un público infantil o adolescente.


El cambio drástico que se hace en la serie, pasando de un verano lleno de aventuras "divertidas" al climax apocalíptico del Raromagedón, con todos los personajes intentando sobrevivir al ataque de Bill, es increíble. Es una serie que marcó mi corazón y que veo siempre. Súper auténtica.



miércoles, 21 de enero de 2026



Me parece una locura cómo evolucionan todas las aplicaciones: ya sean de edición, para buscar información, para leer un libro o, en este caso, para rankear películas y escribir reseñas sobre ellas. ¿Cómo es posible que en una sola app estén todas las películas del mundo? O al menos eso siento, porque nunca me pasó de buscar algo y no encontrarlo en Letterboxd. Está incluso ese corto que no tuvo éxito… o que sí, porque por algo está ahí, equisde.

Mi perfil en Letterboxd <3

Me encanta que sea, literalmente, una red social exclusivamente de cine. Amo poder opinar libremente, darle “me gusta” a una review, comentarla y debatir desde ahí. También me fascina poder guardar películas para ver después y armar mis propias listas.

Sinceramente, mis reviews suelen ser de dos tipos:

  1. Una híper visión de lo actoral o del guión.

  2. Una opinión random que se me cruzó por la cabeza en el momento.

Ejemplo:

             



Me gusta, de vez en cuando, maratonear películas de directores específicos e ir armando rankings de su filmografía. Tengo varias listas de directores, aunque muchas todavía están incompletas. Así que acá dejo mi ranking de Jordan Peele, mi director favorito (aunque últimamente está peleando el puesto con Sean Baker).



   

 



Amo profundamente Coraline. Vieron que todos tenemos un personaje animado que nos marca: en mi caso, ella es el mío. Ver esta película es desconectarme por completo de la realidad, repetir los diálogos porque me los sé de memoria, cantar la canción del papá en el piano y recordar momentos hermosos, como verla una y otra vez con mi mamá mientras tomamos helado en el sillón. Siento que es nuestra película. 

Estoy infinitamente agradecida de haber tenido la oportunidad de volver a verla en la pantalla grande. Me fascina la construcción de la película, la caracterización de cada personaje, la personalidad de Coraline y, por supuesto, quien le dio vida y esencia: Dakota Fanning. Aunque debo admitir que casi siempre la veo doblada al español.


La historia es tan auténtica que eso es justamente lo que la hace especial. Admiro de forma exagerada la creatividad y la imaginación que hay detrás de esta película; se nota el enorme trabajo previo y el nivel de detalle que existió para llegar al resultado final. No existe, ni existirá, otra película como esta.

Recuerdo perfectamente la primera vez que la vi: estaba acostada de noche con una amiga. Yo no quería verla, fue ella quien insistió (ella ya la había visto antes). Recuerdo cada pensamiento que se me cruzaba mientras avanzaba la historia; estaba completamente fascinada. Apenas terminó, pensé: “No lo puedo creer”.




Por eso le dedico esta escritura a , porque si no hubiese sido por ella, no habría visto Coraline durante tantos años seguidos. Y también se la dedico a , porque sé que es una de sus películas favoritas. 




Siempre fui una persona muy artística. Todos los deportes que hice en mi vida fueron artísticos, como el patín. También hice baile y ballet. Pasé por varios instrumentos: piano, ukelele, bajo y batería, que fue el instrumento con el que más conecté y en el que más me capacité.

Hubo una etapa en la que dibujaba mucho; incluso en pandemia hice un mural enorme en una de las paredes de mi casa. Pero, en realidad, siempre me costó un poco llegar a los resultados que quería. Lo hacía por pura diversión: no soy técnica en nada, y con el tiempo simplemente dejé de conectar con el arte plástico.

No hace mucho me di cuenta de que, por naturaleza, siempre se me dio muy bien el arte audiovisual. Crear proyectos a través de la edición. Empecé a editar desde muy chica, alrededor de los 8 años, usando herramientas como Pizap, Photoscape y Movie Maker para los videos, y desde ahí no paré.



Sí puedo decir que durante mucho tiempo mis ideas estuvieron limitadas, porque recién a los 21 años tuve acceso a las herramientas necesarias para investigar y usar softwares más profesionales. Hasta entonces, siento que me atrasé bastante en ese sentido. Igual, no es por nada, pero me sorprende pensar cómo una nena de ocho años aprende a hacer un PNG jijiji. De hecho mi hermanita menor, que tiene 9, va por el mismo camino usando CapCut. La amo.

En mi adolescencia, cuando iba al colegio industrial, elegí la tecnicatura de informática simplemente porque siempre estuve en contacto con la tecnología. Obviamente, me iba de diez en materias como diseño multimedial y desarrollo web (no me pidas que te elimine un virus porque tardaría mmmm años).

Muchos profesores me marcaron de forma muy positiva porque siempre destacaban mis ideas, que en realidad eran trabajos prácticos, pero que yo amaba hacerlos porque significaba dedicarme a lo que siempre me gustó. Así fui puliendo mis habilidades y, hoy en día, me considero diseñadora gráfica, aunque no haya estudiado la carrera de manera formal.

De esta forma conseguí mi primer trabajo y actualmente estoy trabajando de lo que me gusta, algo que valoro muchísimo y que confirma que este camino es el mío (o una parte de mi camino). El diseño de prototipos de apps móviles es otra de las cosas que aprendí en el industrial y fue un área que me encantó explorar; algún día sin dudas la retomaré. 





  Siento que hay tanto de qué hablar con respecto a  Gravity Falls : sus teorías, su construcción, los personajes, los distintos universos, ...