Investigando (no tanto, en este blog no hay chamuyo) me enteré de que el programa más usado en grandes películas y series ganadoras del Oscar y el Emmy es Avid Media Composer. Y la verdad es que me intrigó bastante entender por qué este software y no otros como DaVinci o Premiere.
Más allá de sus décadas de existencia y uso, la clave está en que es el único pensado exclusivamente para proyectos cinematográficos. Está diseñado para soportar archivos de cámaras profesionales como ARRI, RED o Blackmagic, y para algo todavía más importante: el trabajo colaborativo, grande y simultáneo entre montadores. (Dato que yo tampoco sabía: se puede trabajar al mismo tiempo dentro de un mismo proyecto). Eso, claramente, debe exigir una hiperorganización previa de las líneas de tiempo y del material o al menos eso imagino.
Esto no quiere decir que todas las películas se monten en Avid. Hay muchos equipos de postproducción que eligen DaVinci u otros softwares, y está perfecto. Pero, como todo lo bueno, también tiene su parte “mala”: Avid es, por lejos, el programa más caro y uno de los más difíciles de usar. Y ojo, no se destaca precisamente por su rapidez.
Leyendo sobre esto, noté que muchos montadores lo eligen priorizando la narrativa de la película antes que las estrategias técnicas del tipo “avanzar rápido en el proyecto”. Avid propone que el editor no piense en el software o el avance técnico del proyecto, sino en la historia. Favorece decisiones narrativas por sobre lo estético inmediato.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario